.post-body img

sábado, 27 de julio de 2019

La sonrisa etrusca

Un viejo campesino calabrés llega a casa de sus hijos en Milán para someterse a una revisión médica. Allí descubre su último afecto, una criatura en la que volcar toda su ternura: su nieto, que se llama Bruno, como a él le llaman sus camaradas partisanos. Y vive también su última pasión: el amor de una mujer que iluminará la etapa final de toda su vida concediéndole toda su plenitud.

"La sonrisa etrusca es una novela capaz de tocar las fibras más sensibles a través de una historia que gira en torno a un anciano calabrés, un hombre endurecido por la vida, que se vé obligado a trasladarse a Milán para vivir con su hijo y su nuera mientras lucha contra una enfermedad terminal. Sin embargo, lo que podría ser una historia de declive y desesperanza se transforma en manos de Sampedro en un relato de redención y amor.
El protagonista, a quien la vida le ha enseñado a desconfiar de todo y de todos, encuentra en su nieto una razón para continuar luchando. Este niño, con su inocencia y vitalidad, despierta en el anciano un amor que nunca había conocido y que lo transforma por completo. A través de esta relación, Sampedro explora temas como la vida y la muerte, el legado familiar y la capacidad del amor para sanar incluso las heridas más profundas.
La narrativa es sencilla, directa y fácil de leer, lo que no resta, sino que suma a su impacto emocional, y Sampedro logra equilibrar la ternura y la melancolía evitando caer en el sentimentalismo barato, y en lugar de eso, ofrece una visión realista y optimista sobre los últimos años de la vida, recordándonos que incluso en el ocaso de nuestra existencia, siempre hay espacio para el crecimiento y la conexión humana.
La novela es también un homenaje a las raíces, a esa sabiduría ancestral que el protagonista representa y que contrasta con la modernidad de la ciudad a la ue es obligado a trasladarse. Sampedro nos habla de la importancia de no perder el contacto con nuestros orígenes, con esas enseñanzas que se transmiten de generación en generación y que encuentran su expresión más pura en la relación entre el abuelo y el nieto".

1985





El río que nos lleva

El libro de José Luis Sampedro narra las desventuras de una cuadrilla de gancheros, los hombres que bajaban troncos a través del río Tajo.

"Obra fundamental dentro de la literatura de José Luis Sampedro, no solo por su belleza narrativa, sino también por la manera en que captura y transmite la esencia de un paisaje que es casi un personaje en sí mismo: el río Tajo. La novela se sitúa en la época en que los gancheros, hombres rudos y de gran fortaleza, trasladaban troncos por las aguas del río. Sampedro, con su habilidad para la descripción, nos transporta a estos parajes naturales de una manera tan vívida que casi podemos sentir el murmullo del agua, el crujir de la madera y el silencio solemne de la naturaleza circundante.
Sin embargo, esta meticulosidad en la descripción es un arma de doble filo. Si bien enriquece la obra y la convierte en un testimonio visual de una vida desaparecida, también ralentiza el ritmo narrativo. Si estás acostumbrado a tramas más ágiles puedes encontrar la lectura algo densa en ciertos pasajes, donde la belleza del paisaje parece detener la acción para ser contemplada en toda su inmensidad. Pero esta lentitud no es un defecto, sino más bien una característica que refleja el profundo respeto y amor de Sampedro por la naturaleza.
A pesar del ritmo pausado, El río que nos lleva es una obra de gran valor literario, no solo por su capacidad para recrear un mundo perdido, sino también por su exploración de la condición humana. Sampedro utiliza el río y la travesía de los gancheros como una metáfora de la vida misma, de sus desafíos, sus corrientes imprevistas y su implacable fluir hacia un destino incierto, invitándonos a reflexionar sobre nuestra relación con el entorno natural, sobre el trabajo y sobre el inexorable paso del tiempo".

Resultado de imagen de el rio que nos lleva libro






La mano de Fátima

En 1568, en el valles y montes de las Alpujarras, ha estallado el grito de la rebelión: hartos de injusticias, expolio y humillaciones, los moriscos se enfrentan a los cristianos e inician una desigual pugna que sólo puede terminar con su derrota y dispersión por todo el reino de Castilla. Entre los sublevados se encuentra el joven Hernando. Hijo de una morisca y el sacerdote que la violó, es rechazado por los moriscos, debido a su origen, y por los cristianos, por la cultura y costumbres de su familia. Durante la insurrección conoce la brutalidad y crueldad de unos y otros, pero también encuentra el amor en la figura de la valerosa Fátima, la de los grandes ojos negros. A partir de la derrota, forzado a vivir en Córdoba y en medio de las dificultades de la existencia cotidiana, todas sus fuerzas se concentrarán en lograr que su cultura y religión, las de los vencidos, recuperen la dignidad y el papel que merecen.

"Después de haber leído La catedral del mar, la expectativa que tenía con La mano de Fátima era alta. Ambientada en la España del siglo XVI, durante la rebelión de los moriscos en las Alpujarras, la novela aparentemente, prometía un relato épico de conflictos culturales y religiosos, sin embargo, su lectura me ha resultado decepcionante.
La trama sigue a Hernando, un joven morisco atrapado entre dos mundos y dos religiones que lucha por encontrar su lugar en una sociedad que lo rechaza tanto por su origen como por su fe. Aunque el marco histórico es fascinante y Falcones demuestra su habilidad para recrear épocas pasadas con gran detalle, la historia carece del ritmo y la fluidez que caracterizaban a La catedral del mar.
En muchos momentos me ha resultado espesa, cargada de detalles que, en lugar de enriquecer la narrativa, la ralentizan, haciendo que su lectura resulte tediosa. Las casi mil páginas del libro se sienten excesivas, con tramas que se extienden más allá de lo necesario, y personajes que, aunque bien construidos, no logran captar la empatía.
La riqueza histórica y la minuciosidad con la que Falcones describe la vida de los moriscos son, sin duda, dignas de admiración, pero la novela falla en mantener el interés a lo largo de todas sus páginas. Los momentos de acción y drama quedan sepultados bajo un exceso de descripciones y subtramas que, aunque relevantes para el contexto histórico, diluyen la tensión narrativa.
Una novela ambiciosa en su propuesta pero que no logra estar a la altura de las expectativas generadas por el libro anteriormente leído, resultándome decepcionante, y en algunos tramos, difícil de digerir. Aunque Falcones sigue siendo un gran narrador, en esta ocasión, la historia se pierde en su propia complejidad".

2009






La catedral del mar

Siglo XIV. La ciudad de Barcelona se encuentra en su momento de mayor prosperidad; ha crecido hacia la Ribera, el humilde barrio de los pescadores, cuyos habitantes deciden construir, con el dinero de unos y el esfuerzo de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar. Una construcción que es paralela a la azarosa historia de Arnau, un siervo de la tierra, que huye de los abusos de su señor feudal y se refugia en Barcelona, donde se convierte en ciudadano y, con ello, en hombre libre. El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la catedral de la Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y la riqueza. Pero con esta posición privilegiada también le llega la envidia de sus pares, que urden una sórdida conjura que pone su vida en manos de la Inquisición.

"La catedral del mar es una novela que se despliega como un fresco histórico de la Barcelona medieval del siglo XIV, donde el autor Ildefonso Falcones nos sumerge en un relato de lealtad, venganza y amor, tejido con maestría en torno a la construcción de la emblemática iglesia de Santa María del Mar. Desde las primeras páginas, el libro te consigue atrapar con una narración fluida y personajes bien delineados que, a lo largo de la historia, se enfrentan a las adversidades impuestas por una sociedad marcada por la desigualdad y la superstición.
El protagonista, Arnau Estanyol, encarna el espíritu de superación y resistencia frente a la injusticia, una figura con la que es fácil empatizar y que te guía a través de un viaje lleno de emociones intensas. La lealtad, tanto hacia su familia como hacia aquellos que le ayudan en su ascenso social, es uno de los ejes centrales de la trama, contrastando con los actos de venganza que se entretejen en su vida y que aportan un tono dramático al relato. El amor, en sus diversas formas, también juega un papel crucial, añadiendo profundidad a la historia y complejidad a los personajes.
Falcones demuestra una gran habilidad para recrear la atmósfera de la época, tanto en los detalles arquitectónicos como en la representación de las costumbres y creencias de la sociedad medieval, sin embargo, pese a su indudable destreza narrativa, la novela no alcanza la magnitud de Los pilares de la tierra, con la que algunas personas han osado compararla. Si bien ambas comparten la temática de la construcción de una catedral y el telón de fondo histórico, la obra de Ken Follett se destaca por su mayor profundidad en la construcción de personajes y una estructura narrativa más sólida y compleja.
Estamos ante una novela muy bien narrada que logra mantenerte enganchada desde el principio hasta el final con una historia emocionante y llena de vida pero que no logra igualar la grandeza literaria de Los pilares de la tierra. No obstante, sigue siendo una lectura altamente recomendable para quienes disfrutan de la novela histórica, con una trama que combina de manera efectiva lealtad, venganza y amor en el vibrante escenario de la Barcelona medieval".

2006




viernes, 26 de julio de 2019

Ébano


Un fotógrafo europeo y su esposa, una muchacha negra, deportista e idealista, que se esfuerza en llamar la atención del mundo occidental hacia su pequeño país africano. Al llegar a África, en viaje de novios, la mujer es secuestrada. A partir de aquí, el marido vive una auténtica odisea tras los pasos de los secuestradores, y la joven recorre un calvario que la llevará  hasta Arabia, donde le espera un destino cruel: ser vendida a un poderoso jeque árabe.

"Ébano es una de esas novelas que consigue atraparte desde las primeras páginas combinando la destreza narrativa de Alberto Vázquez-Figueroa con una historia que es tan fascinante como brutal.
El autor nos lleva a través de un viaje que es tan entretenido como angustioso, revelando la dureza de la historia con una intensidad que te deja huella a través de unos personajes que reflejan la complejidad de la condición humana, atrapados en un mundo donde la moralidad se ve constantemente desafiada.
La narrativa es fluida y envolvente, con ese ritmo que caracteriza las obras de Vázquez-Figueroa, con un ambiente cargado de tensión, y las descripciones de los paisajes africanos contrastan con la violencia y el sufrimiento que marcan la vida de los personajes, creando una atmósfera que, por momentos, se vuelve casi insoportable por su crudeza.
Estamos ante un libro que, a través de su relato, logra no solo contar una historia apasionante sino también generar una reflexión sobre el dolor y la resistencia humana".

1975



Tiempo de conquistadores


Ambientada en la América del siglo XVII, recrea aquel Nuevo Mundo de conquistas, aventuras y terribles peligros. Desde su llegada al Caribe, Catalina Barrancos ha tenido una vida azarosa y repleta de peripecias. Regentando con su marido justino la Caverna de los Cuatro Vientos, conoció a todos los conquistadores y fue testigo de los grandes acontecimientos de la época. Sin embargo, tanto ella como su marido no pudieron permanecer impasibles ante la injusticia y crueldad de la esclavitud y se comprometieron activamente con la causa de la libertad. Por eso, Justino fue asesinado. Sin embargo, los poderosos que ordenaron su muerte no imaginaban que Catalina, una mujer fuerte, valiente y emprendedora, no descansaría hasta cobrarse una sangrienta venganza.

"Estamos ante una novela, que como gran parte de la obra de Alberto Vázquez-Figueroa se despliega con una narrativa ágil y envolvente.
La novela destaca por su capacidad para mantenerte entretenida de principio a fin, logrando, una vez más, captar la atención con una trama llena de acción, traiciones y hazañas épicas, sin embargo, no se trata de una obra que ahonde en los matices históricos o en complejas reflexiones, sino más bien de un relato diseñado para pasar un buen rato, disfrutando relajadamente en un día de calor.
Al igual que la mayoría de las novelas de Vázquez-Figueroa, Tiempo de conquistadores no pretende ser un tratado histórico, sino una narración que mezcla la ficción con elementos históricos de manera accesible y amena, y los personajes, aunque a veces estereotipados, son lo suficientemente atractivos como para mantener el interés, y el ritmo de la narración se ajusta bien al tono ligero y desenfadado que caracteriza muchas de sus obras.
Novela entretenida, perfecta para quienes buscan una lectura agradable y sin demasiadas complicaciones, dejando que la aventura y la historia se entrelacen de manera amena y sin pretensiones".


2000





Alí en el País de las maravillas


Ali Bahar vive en el desierto con su padre, su hermana, cuarenta cabras y no necesita nada más. Un día llega un grupo de americanos que finalmente le convencen para que los acompañe. El avión que le transporta a Estados Unidos sufre un accidente y Ali va a parar en mitad del desierto de Las Vegas: un árabe barbudo, sucio y que no habla una palabra de inglés, se sorprende al ver gente que vive en la calle junto a mansiones lujosas, que tira comida y que tiene enormes céspedes donde no se cultiva verduras ni pacen cabras.

"Alberto Vázquez-Figueroa nos propone una sátira contemporánea que busca criticar las condiciones del mundo árabe moderno, sin embargo, lo que podría haber sido una obra incisiva y provocadora, termina siendo una novela floja, muy floja, que se queda corta en casi todos los aspectos que han caracterizado al autor en sus mejores momentos.
Vázquez-Figueroa intenta abordar temas relevantes como el choque cultural, la opresión y el poder del dinero pero lo hace de manera superficial y, a menudo, predecible. Los personajes son planos, casi caricaturescos, y la narrativa carece de la profundidad y la tensión que una esperaría en una novela de este autor.
Aunque Vázquez-Figueroa ha demostrado ser un maestro en crear aventuras emocionantes en escenarios exóticos, en esta novela parece haberse perdido en un intento fallido de mezclar la sátira con la reflexión social. El humor resulta forzado y, en muchos casos, no logra generar más que un par de sonrisas débiles... y ni eso, mientras la crítica social, por su parte, resulta totalmente superficial y carente de la mordacidad que se esperaría.
Ali en el País de las Maravillas no es la mejor novela de Vázquez-Figueroa, pero espero que sea la peor que lea del autor. Para quienes buscan explorar su obra, esta novela no es el punto de partida ideal".


2005