.post-body img

domingo, 1 de agosto de 2021

El infinito en un junco


Premio Ojo Crítico de Narrativa
Premio Los Libreros Recomiendan
Premio Búho al Mejor Libro
Premio Acción Cívica Premio Nacional Promotora de los Estudios Latinos
Premio Nacional de Ensayo
Premio de Literatura José Antonio Labordeta
Premio de la Asociación de Librerías de Madrid al Mejor Libro del Año


Este es un libro sobre la historia de los libros. Un recorrido por la vida de ese fascinante artefacto que inventamos para que las palabras pudieran viajar en el espacio y en el tiempo. La historia de su fabricación, de todos los tipos que hemos ensayado a lo largo de casi treinta siglos: libros de humo, de piedra, de arcilla, de juncos, de seda, de piel, de árboles y, los últimos llegados, de plástico y luz.
Es, además, un libro de viajes. Una ruta con escalas en los campos de batalla de Alejandro y en la Villa de los Papiros bajo la erupción del Vesubio, en los palacios de Cleopatra y en el escenario del crimen de Hipatia, en las primeras librerías conocidas y en los talleres de copia manuscrita, en las hogueras donde ardieron códices prohibidos, en el gulag, en la biblioteca de Sarajevo y en el laberinto subterráneo de Oxford en el año 2000. Un hilo que une a los clásicos con el vertiginoso mundo contemporáneo, conectándolo con debates actuales: Aristófanes y los procesos judiciales contra humoristas, Safo y la voz literaria de las mujeres, Tito Livio y el fenómeno fan, Séneca y la posverdad...
Pero, sobre todo, esta es una aventura colectiva protagonizada por miles de personas que, a lo largo del tiempo, han hecho posibles y han protegido los libros: narradores orales, escribas, iluminadores, traductores, vendedores ambulantes, maestras, sabios, espías, rebeldes, monjas, esclavos, aventureras... Lectores en paisajes de montaña y junto al mar que ruge, en las capitales donde la energía se concentra y en los enclaves más apartados donde el saber se refugia en tiempos de caos. Gente común cuyos nombres en muchos casos no registra la historia, esos salvadores de libros que son los auténticos protagonistas de este ensayo.

"Pues sinceramente tengo que decir, que este ensayo de Irene Vallejo, tan premiado me ha sorprendido y para bien.
Siempre me da un poco de miedo leer un libro del que se habla por todos los rincones, que está en todas las bocas y en todos los medios de comunicación engrandeciéndolo, porque generalmente, me defrauda, al estar esperando encontrar algo mejor de lo que finalmente descubro entre sus páginas, pero en este caso, me encuentro con un ensayo para todos los públicos, es decir, de fácil lectura, que te acerca tiempos muy lejanos con momentos de mayor actualidad, históricamente más cercanos a nosotros, y es precisamente ese vaivén, ese acercarte lo lejano y mirar desde un poco de distancia lo más cercano lo que hace que te atrape irremediablemente.
Es cierto que es un poco Montaña Rusa, momentos que la atención se despista un poco, quizás por hechos un poco repetitivos y ciertas reiteraciones en algunos personajes que hace que tu mente se despiste al hacerse algo lento, pero como compensación tiene capítulos memorables (enamorada quedé del capítulo 44 completo), en los que te sumerges en la belleza, el horror, el miedo y la esperanza por la que han pasado a lo largo de los siglos los libros y todas las personas que los han rodeado.
Son precisamente estos momentos, estos capítulos, los que te hacen soñar y sentir tanto.
Una manera sencilla, original y amena de acercarte a la historia de la literatura, de los libros y de los que han hecho posible que hoy en día podamos seguir disfrutando, aprendiendo y soñando con ellos".


"Nuestros "siempres" suelen ser efímeros".

"Llevamos libros con nosotros -o dentro de nosotros- a todas partes; también a los territorios del espanto, como eficaces botiquines contra la desesperanza".

"Buscamos en su océano de letras un mensaje embotellado para nosotros".

"Ciertas lecturas son una forma de derribar barreras".

"En épocas tiránicas, las librerías suelen ser lugares de acceso a lo prohibido y, por tanto, despiertan sospechas. En épocas de fobia al influjo extranjero, son puertos en tierra firma, pasos fronterizos difíciles de vigilar. Las palabras forasteras, las palabras repudiadas o incómodas encuentran allí su escondrijo".

"Aunque las librerías parecen espacios serenos y alejados del mundo trepidante, en sus anaqueles palpitan las luchas de cada siglo".

"Y, sin embargo, desde tiempo remotos las mujeres han contado historias, han cantado romances y enhebrado versos al amor de la hoguera. Cuando era niña, mi madre desplegó ante mí el universo de las historias susurradas, y no por casualidad. A lo largo de los tiempos, han sido sobre todo las mujeres las encargadas de desovillar en la noche la memoria de los cuentos. Han sido las tejedoras de relatos y retales. Durante siglos han devanado historias al mismo tiempo que hacían girar la rueca o manejaban la lanzadera del telar. Ellas fueron las primeras en plasmar el universo como malla y como redes. Anudaban sus alegrías, ilusiones, angustias, terrores y creencias más íntimas. Teñían de colores la monotonía. Entrelazaban verbos, lana, adjetivos y seda. Por eso textos y tejidos comparten tantas palabras: la trama del relato, el nudo del argumento, el hilo de una historia, el desenlace de la narración; devanarse los sesos, bordar un discurso, hilar fino, urdir una intriga. Por eso los viejos mitos nos hablan de la tela de Penélope, de las túnicas de Nausícaa, de los bordados de Aracne, del hilo de Ariadna, de la hebra de la vida que hilaban las moiras, del lienzo de los destinos que cosían las nortas, del tapiz mágico de Sherezade. Ahora mi madre y yo susurramos las historias de la noche en los oídos de mi hijo. Aunque ya no soy aquella niña, escribo para que no se acaben los cuentos. Escribo porque no sé coser, ni hacer punto; nunca aprendí a bordar, pero me fascina la delicada urdimbre de las palabras. Cuento mis fantasías ovilladas con sueños y recuerdos. Me siento heredera de esas mujeres que desde siempre han tejido y destejido historias. Escribo para que no se rompa el viejo hilo de voz".

2019


Irene Vallejo

Irene Vallejo Moreu nació en 1979 en Zaragoza. Doctora en Filología Clásica por las universidades de Zaragoza y Florencia, su trabajo se centra en la investigación y divulgación de los autores clásicos, colaborando con los periódicos Heraldo de Aragón y El País, intercalando temas de actualidad con enseñanzas del mundo antiguo, compaginando todo ello con su actividad literaria.








Premio Búho ´97 a los Aragoneses del año
Premio 2005 de la Sociedad de Estudios Clásicos al Mejor Trabajo de Investigación
Mención Especial del Jurado en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2012
Premio Sabina de Plata 2017
Premio Búho 2019 al Mejor Libro
Premio Ojo Crítico de Narrativa 2019
Premio Acción Cívica Premio Nacional Promotora de los Estudios Latinos 2019
Premio Los Libreros Recomiendan 2020
Premio Nacional de Ensayo 2020
Premio de Literatura José Antonio Labordeta 2020
Premio de la Asociación de Librerías de Madrid al Mejor Libro del Año en la Categoría de No Ficción
Premio Aragón 2021, máxima distinción concedida por el Gobierno Autonómico Aragonés






El infinito en un junco (2019)
Premio Ojo Crítico de Narrativa
Premio Los Libreros Recomiendan
Premio Búho al Mejor Libro
Premio Acción Cívica Premio Nacional Promotora de los Estudios Latinos
Premio Nacional de Ensayo
Premio de Literatura José Antonio Labordeta
Premio de la Asociación de Librerías de Madrid al Mejor Libro del Año
Este es un libro sobre la historia de los libros. Un recorrido por la vida de ese fascinante artefacto que inventamos para que las palabras pudieran viajar en el espacio y en el tiempo. La historia de su fabricación, de todos los tipos que hemos ensayado a lo largo de casi treinta siglos: libros de humo, de piedra, de arcilla, de juncos, de seda, de piel, de árboles y, los últimos llegados, de plástico y luz.
Es, además, un libro de viajes. Una ruta con escalas en los campos de batalla de Alejandro y en la Villa de los Papiros bajo la erupción del Vesubio, en los palacios de Cleopatra y en el escenario del crimen de Hipatia, en las primeras librerías conocidas y en los talleres de copia manuscrita, en las hogueras donde ardieron códices prohibidos, en el gulag, en la biblioteca de Sarajevo y en el laberinto subterráneo de Oxford en el año 2000. Un hilo que une a los clásicos con el vertiginoso mundo contemporáneo, conectándolo con debates actuales: Aristófanes y los procesos judiciales contra humoristas, Safo y la voz literaria de las mujeres, Tito Livio y el fenómeno fan, Séneca y la posverdad...
Pero, sobre todo, esta es una aventura colectiva protagonizada por miles de personas que, a lo largo del tiempo, han hecho posibles y han protegido los libros: narradores orales, escribas, iluminadores, traductores, vendedores ambulantes, maestras, sabios, espías, rebeldes, monjas, esclavos, aventureras... Lectores en paisajes de montaña y junto al mar que ruge, en las capitales donde la energía se concentra y en los enclaves más apartados donde el saber se refugia en tiempos de caos. Gente común cuyos nombres en muchos casos no registra la historia, esos salvadores de libros que son los auténticos protagonistas de este ensayo.

"Pues sinceramente tengo que decir, que este ensayo de Irene Vallejo, tan premiado me ha sorprendido y para bien.
Siempre me da un poco de miedo leer un libro del que se habla por todos los rincones, que está en todas las bocas y en todos los medios de comunicación engrandeciéndolo, porque generalmente, me defrauda, al estar esperando encontrar algo mejor de lo que finalmente descubro entre sus páginas, pero en este caso, me encuentro con un ensayo para todos los públicos, es decir, de fácil lectura, que te acerca tiempos muy lejanos con momentos de mayor actualidad, históricamente más cercanos a nosotros, y es precisamente ese vaivén, ese acercarte lo lejano y mirar desde un poco de distancia lo más cercano lo que hace que te atrape irremediablemente.
Es cierto que es un poco Montaña Rusa, momentos que la atención se despista un poco, quizás por hechos un poco repetitivos y ciertas reiteraciones en algunos personajes que hace que tu mente se despiste al hacerse algo lento, pero como compensación tiene capítulos memorables (enamorada quedé del capítulo 44 completo), en los que te sumerges en la belleza, el horror, el miedo y la esperanza por la que han pasado a lo largo de los siglos los libros y todas las personas que los han rodeado.
Son precisamente estos momentos, estos capítulos, los que te hacen soñar y sentir tanto.
Una manera sencilla, original y amena de acercarte a la historia de la literatura, de los libros y de los que han hecho posible que hoy en día podamos seguir disfrutando, aprendiendo y soñando con ellos".


"Nuestros "siempres" suelen ser efímeros".

"Llevamos libros con nosotros -o dentro de nosotros- a todas partes; también a los territorios del espanto, como eficaces botiquines contra la desesperanza".

"Buscamos en su océano de letras un mensaje embotellado para nosotros".

"Ciertas lecturas son una forma de derribar barreras".

"En épocas tiránicas, las librerías suelen ser lugares de acceso a lo prohibido y, por tanto, despiertan sospechas. En épocas de fobia al influjo extranjero, son puertos en tierra firma, pasos fronterizos difíciles de vigilar. Las palabras forasteras, las palabras repudiadas o incómodas encuentran allí su escondrijo".

"Aunque las librerías parecen espacios serenos y alejados del mundo trepidante, en sus anaqueles palpitan las luchas de cada siglo".

"Y, sin embargo, desde tiempo remotos las mujeres han contado historias, han cantado romances y enhebrado versos al amor de la hoguera. Cuando era niña, mi madre desplegó ante mí el universo de las historias susurradas, y no por casualidad. A lo largo de los tiempos, han sido sobre todo las mujeres las encargadas de desovillar en la noche la memoria de los cuentos. Han sido las tejedoras de relatos y retales. Durante siglos han devanado historias al mismo tiempo que hacían girar la rueca o manejaban la lanzadera del telar. Ellas fueron las primeras en plasmar el universo como malla y como redes. Anudaban sus alegrías, ilusiones, angustias, terrores y creencias más íntimas. Teñían de colores la monotonía. Entrelazaban verbos, lana, adjetivos y seda. Por eso textos y tejidos comparten tantas palabras: la trama del relato, el nudo del argumento, el hilo de una historia, el desenlace de la narración; devanarse los sesos, bordar un discurso, hilar fino, urdir una intriga. Por eso los viejos mitos nos hablan de la tela de Penélope, de las túnicas de Nausícaa, de los bordados de Aracne, del hilo de Ariadna, de la hebra de la vida que hilaban las moiras, del lienzo de los destinos que cosían las nortas, del tapiz mágico de Sherezade. Ahora mi madre y yo susurramos las historias de la noche en los oídos de mi hijo. Aunque ya no soy aquella niña, escribo para que no se acaben los cuentos. Escribo porque no sé coser, ni hacer punto; nunca aprendí a bordar, pero me fascina la delicada urdimbre de las palabras. Cuento mis fantasías ovilladas con sueños y recuerdos. Me siento heredera de esas mujeres que desde siempre han tejido y destejido historias. Escribo para que no se rompa el viejo hilo de voz".






Terminología libraria y crítico-literaria en Marcial (2008)
A través del revelador testimonio de Marcial, el presente trabajo estudia el libro y el enjuiciamiento de la literatura en el siglo I d.C., pasando atento examen a la terminología empleada por el autor. Se trata de un análisis lexicográfico enriquecido por interpretaciones de los epigramas, reflexiones, analogías y contraposiciones con otros autores latinos y una rigurosa investigación sobre el tránsito del rollo al códice en la Roma antigua.




El pasado que te espera (2010)
Este libro recopila los artículos que desde 2009 escribe Irene Vallejo para el Heraldo de Aragón sobre la vigencia de la cultura clásica. La autora tare a sus páginas testimonios escogidos de los autores antiguos y, en un continuo salto atrás y adelante, reduce la distancia y teje, mediante el nudo más sencillo, un tapiz del tiempo actual que se percibe intemporal y permanente, con todos los trazos y colores que aún hoy palpitan.




La luz sepultada (2011)
Los conflictos históricos irrumpen en las vidas particulares y, en un súbito transito, vuelven irreconocible lo cotidiano. La narración comienza en la España polarizada de 1936, cuando la experiencia republicana, que había generado tantas ilusiones y una amplia participación en el debate político, hace aguas con el levantamiento militar que fulmina de golpe la confianza en el futuro. El protagonista colectivo es el miedo, la sinrazón, la violencia, la delación. Los personajes de ficción, cada uno a su manera, se mueven dentro de un universo aislado donde cada día el mañana es una angustiosa incógnita. El relato sucede en la Zaragoza dominada desde el inicio por los sublevados, en el ambiente urbano de retaguardia, lejos del frente. Una familia de clase media, en aquel verano asfixiante, en un crescendo de tensión, ve desplomarse el mundo que había conocido hasta entonces.




El inventor de viajes (2014)
Ilustraciones de José Luis Cano
Este es un cuento pensado para niños de 7 a 12 años de cualquier edad, incluso si tienen treinta y tantos o sesenta y muchos. Para adultos que no quieren que su imaginación se oxide. Para leer en voz alta a los pequeños como un juego y recuperar el placer antiguo de los cuentos junto a la chimenea.
Descubre a los calabazapiratas y a los pulgarqueros, aprende qué hacer cuando te traga una ballena, conoce la guerra de las galaxias de tiempos  de los romanos, déjate deslumbrar por los dibujos de José Luis Cano, da alas a tu fantasía.




La leyenda de las mareas mansas (2015)
Acuarelas de Lina Vila
Este es un libro para niños valientes que se atreven a embarcarse hacia lo desconocido.





El silbido del arquero (2015)
Novela de aventuras, novela de guerra, de exilio y de amor. Un viaje a los mitos de un pasado que aún ilumina nuestro presente. Cuando Eneas, huido del saqueo de Troya con su hijo y algunos hombres, naufraga en la costa africana, antes las playas de la ciudad de Cartago, su suerte queda en manos de la reina Elisa. Héroe vagabundo y derrotado, una misteriosa profecía le señala como fundador de la venidera civilización romana. Siglos después, en un tiempo circular y envolvente, el poeta Virgilio tendrá que recrear, por encargo del emperador Augusto, esa aventura inicial y las glorias pasadas del Imperio ya victorioso, que oculta abismos de miseria y codicia tras sus fastuosos mármoles. Un homenaje al arte de contar historias y al valor eterno del mito.





Alguien habló de nosotros (2017)
Recopilación de las columnas escritas por la autora en el Heraldo de Aragón.



viernes, 30 de abril de 2021

Seguiré tus pasos


Reina, una mujer acostumbrada a tomar sus propias decisiones recibe una llamada inesperada que puede cambiarlo todo: ha aparecido una carta repleta de secretos que su destinataria nunca leyó y que revela una nueva verdad. Al mismo tiempo, alguien pretende abrir la tumba de su padre, José Gené, muerto en extrañas circunstancias hace más de cuarenta y cuatro años en un pueblo de los Pirineos.
La historia de su padre, y de aquellos que lo rodearon, llevará a la protagonista hasta Conques, una pequeña localidad de la provincia de Lleida, pero también a un día de un pasado lejano, el 26 de enero de 1939, cuando las tropas de Franco tomaron Barcelona. Un día de vencedores y vencidos después del cual nada volvió a ser como antes.

"Continuación de la anterior novela de Care Santos, necesaria para encajar las piezas que quedaron sueltas, con tramas insinuadas en Todo el bien y todo el mal y que en Seguiré tus pasos, encajan como si fuese una pieza de puzzle y hace que todo tenga un sentido.
Como es habitual en las novelas de la autora, sus personajes los sientes tan reales, tan cercanos, que tienes la sensación de conocerlos perfectamente una vez que terminas la historia- El personaje de Reina es tan intenso y con tanta personalidad que no me extrañaría que en un futuro volviese a salir en alguna otra historia que nos quiera regalar Care.
Un novela entretenida, fácil de leer y que te mantiene atrapada desde el principio hasta el final".

2020



domingo, 4 de abril de 2021

Todos mis futuros son contigo


Este es el diario de alguien que tropieza con sus sentimientos y, asombrado, los comprende de inmediato. Aquí hay poemas de amor, hay poemas que van desde el apego más romántico y suicida a otros que aseguran que el amor no es una forma de quemarse, sino un modo de tender puentes entre dos almas para que la felicidad pueda cruzar a pie de un corazón al otro. También hay desamor. Hay poemas que persiguen la justicia social con la misma determinación con que ciertos gobernantes aplastan a los pueblos, hay caídas, hay desvelos, homenajes, viajes al interior, hombres que no consiguen dar consigo y hombres que se escriben a sí mismos las cartas de amor que siempre se negaron. Vida estallando en cada verso.

"Un libro de historias sencillas, cercanas, de la vida real. Un libro en el que Marwan te acerca a la poesía, a esa prosa poética que inunda las vidas, para aquellos que todavía no se hayan atrevido a hacerlo. Historias, poemas, pensamientos muy íntimos, muy personales, que a veces, aunque no siempre, tiene maravillosos destellos que te atrapan y te dejan una huella especial en el corazón".




"COMPAÑERAS
Lo mejor que puede hacer un hombre cuando ve a una mujer besar a su hijo, cuando ve a una mujer romperle a cara al invierno y partirse la espalda por el resto es apartarse, observar atentamente, ponerse en pie. Decía Escandar que mirara donde mirara solo veía mujeres luchando. Mujeres cargando, mujeres abriendo, mujeres curando. Madres que se crujen el alma agachándose para quitar las piedras que le salieron a tu camino, para que yo no tropiece.
Las verás siempre dispuestas, lobas que amamantan cuidan a sus cachorros, cuidan todo. Madres de brazos abiertos, de pecho abierto, de alma abierta. Son perfectas por el simple hecho de existir, de haber nacido, de devolver ese regalo dando luz a otra vida. Deberías aplaudirlas al verlas pasar, limpiando el mundo, con sus hijos, con febrero a la espalda, a cargo de la casa, a cargo de la producción, a cargo de la vida. Están en todas partes, abriendo camino, trayéndote luz, borrando de tu frente los fantasmas.
Mujeres a las que les clavan los codos para que no asciendan en el orden social fijado por los hombres porque se deben al hogar. Mundo de hombres, mujeres frenadas, mundo patriarcal, mundo enfermo, mujeres lanzadas afuera, mujeres sin edén. Limitándose a amar y a ver las distribución desigual del poder y a seguir amando Mujeres que aman, división sexual del trabajo, mujeres que aman, obstáculos para avanzar, trabajos no remunerados (querer y callar), mujeres que aman, competentes pero que no destaquen, mundo patriarcal, mundo enfermo, mundo enfermo, mundo enfermo.
Mujer anuncio para que tú disfrutes, para que tú la mires, mujer objeto. Mujer bombardeada: Epilady, Axe; Nivea. Complejos y más complejos. Ventas y más ventas.
Mujeres a las que obligamos a ser madres, amantes, florero, costilla, Cenicienta, cocineras, putas, educadoras, costilla de Adán felpudo veinticuatrosiete, siempre perfectas, costilla y culpable, pecado original, siempre preparadas como yo lo desee, como deseen los hombres, siempre a mano. Y no solo costilla, y no solo María Magdalena, y no solo burdel, también burka, Juana la Loca, también ablación, Juana de Arco, matrimonios acordados, también Penelope, Casandra, también Pandora, también la culpa, no solo costilla.
Violencia doméstica, con golpe o sin él, justificaciones, costumbres, excusas, normas sociales aceptadas, aceptadas por todos porque no tenemos el valor de reanudar el mundo, con ellas al mando, con nosotros al mando, con todos al mando, tribunales que exculpan.
Si no las ves eres un imbécil. Están luchando, partiéndose el alma por todos. Muchos lo dicen, que si ellas gobernaran en el mundo no habría guerras. Ninguna mujer impulsaría matar al hijo que otra mujer hubiera llevado en su vientre porque solo ellas conciben el dolor sin fin de perder un vástago. Nunca despojarían a otra madre del milagro de serlo. Nunca. Nunca lo harían.
Yo solo quiero que descansen, que las dejemos descansar que este siglo poco a poco les devuelva lo perdido, sus horarios, que dejen de limpiar nuestro camino, de resolver nuestro crucigrama, que ya tienen bastante con los suyos, sus fantasmas, que olviden ya los míos, los tuyos.
El espejo de Frida, el espejo de Szymborska, el espejo de Rosa Parks, las madres de la Plaza de Mayo, Mafalda, Femen, Simone de Beauvoir, mujeres en lucha contra la historia, las manos de la madre Teresa de Calcuta, Indira Gandhi. Victoria Kent y su mirada al preso. El ejemplo, la senda marcada.
Madres, mujeres, hermanas, parejas, compañeras, eternas, compañeras, milagro, compañeras, sin dueño, compañeras, siempre, compañeras".

"FÁBULA SOBRE LA DEMOCRACIA
La democracia se lanzó por la ventana. La encontraron partida en dos y una carta en el bolsillo. "Lo dejo todo. Al fin y al cabo no soy más que una palabra de diez letras que ya no le hacía ninguna falta a los hombres". Los operarios del ayuntamiento que recogieron sus restos pensaron lo que todos: otra triste palabra que se suicida. No la reconocieron con tantas letras descoyuntadas en el suelo. Normal. Cruzaba el año 2014 por el calendario, ya no era una mujer muy recordada a esas alturas. Antes de ella ya se habían arrojado al vació otras palabras como justicia, bienestar o esperanza. Al día siguiente en los periódicos todo seguía igual. Un ministro se quejaba de la persecución a los políticos y dos millones de familias formaban el equipo más grande del país, el de personas por debajo del umbral de la pobreza. Nadie comentó nada al respecto de tan triste suceso. Todo parecía seguir igual como digo, pero en los diccionarios nada volvió a ser lo mismo. La palabra democracia dejó un vacío total cuando las palabras codicia y sistema se arrojaron como dos violentas fieras sobre ella y engulleron sus restos. En los periódicos todo seguía siendo igual, pero ese hueco en el diccionario dejó un profundo vació en las vidas de la gente, aunque nadie realmente se percatara. Se había esfumado el último tren, la última esperanza. Era el año 2014, se llamaba democracia y era una mujer preciosa. Esperemos que al menos descanse en paz. Paz, otra hermosa palabra. Ojalá la historia no siga su fatídico curso y no tengamos que prepararle también a ella su funeral".

"CONSIDERACIONES CON RESPECTO A LA CRISIS
(TEXTO PARA UN DÍA DE HUELGA)
La crisis descansa sobre los omóplatos de la clase obrera, curva la espalda del bienestar. Quien no aguanta el peso de los mercados se acaba doblando más aún, termina mordiendo el polvo.
La crisis se arroja como una bestia sobre las familias y destroza su descanso, zarpazo a zarpazo les va despojando de los derechos conquistados a la historia. Es un animal anticonstitucional, te quita el trabajo, te quita la casa, no todos somos iguales ante la ley. El hecho de manifestarse te convierte en enemigo a ojos del poder.
La crisis parte la sociedad por la mitad y la parte de tres trozos: los que pueden, los que apenas pueden y los que no pueden en absoluto. Y lo cambia todo de lugar, convierte al culpable en perdonado y hace al inocente asumir el sacrificio, le obliga a pagar delitos que no cometió.
También cambia el nombre de las cosas: a la prosperidad la llama carencia, a la clase media la denomina incógnita, al recorte de derechos lo apellida ajustes y las ayudas a los bancos parecen ser en realidad ayudas al pueblo.
La crisis está en muchos lugares, está en el bolso de las putas, en el monedero de las señoras de mi barrio, está en tu familia, en los carteles de SE VENDE, en los despidos improcedentes y en los necesarios, pero su domicilio principal está en las oficinas del paro donde hombres tristes aguardan a la palabra futuro sin saber de qué color vendrá vestido. Donde no está la crisis es en los consejos de ministros, en las pulseras de brillantes ni en la sonrisa del presidente de la patronal. Ahí no la vas a ver.
La crisis tacha la cartera al mileurista, le rebaja un veinte por ciento las bondades económicas y nos vuelve agradecidos ante un contrato precario. Es el rey Midas, convierte un contrato fijo en un milagro. Así es la crisis, convierte una hipoteca en una guillotina y un sueño familiar en un desahucio.
Y resulta que nadie conoce a nadie, que la crisis nos borra los lazos, nos deshermana, corta los cables de la solidaridad porque el miedo a la carencia hace al hombre separarse del hombre, lo convierte en avaro. La generosidad de repente se vuelve un artículo de lujo que muchos no se pueden permitir.
La crisis crea menos gasto y gastar menos crea más crisis. La crisis tiene vocación de pez que se muerde la cola a sí mismo, forma un círculo. Si seguimos su curso daremos una vuelta y otra vuelta y otra vuelta más y no conseguiremos salir de ella. Seremos cada vez más pobres.
Y es curioso que siendo una palabra tan en boca de los diputados de nuestro país, ninguno de ellos sepa verdaderamente qué cojones significa".

"TAL VEZ, UN DÍA DE ESTOS
Se vio obligado a vaciarse en cada encuentro, a darlo todo por ver los ojos de ella encenderse en su presencia. Lo hacía por miedo. Miedo de los dos. El miedo de ella era entregarse. El miedo de él a que no se entregara. Por eso él acababa dando todo, lo que le correspondía entregar a él y lo que le correspondía a ella. Se vaciaba para ver caer sus temores, lo daba todo para que no hubiera ninguna duda sobre ser o no merecedor de su amor. Pero el amor no se merece. Surge o no surge. Y si surge como surgió en este caso, luego hay que saltar las tapias del miedo, del miedo que ella sentía, que era un miedo gigante. Porque antes de él hubo otros nombres, hombres que dejaron su alma como una aldea saqueada, desengaños con forma de persona, demasiadas noches sin dormir, demasiados días sin abrazos. Aún le dolían los pies de pisar las promesas rotas que le hicieron sobre otras camas y así es difícil entregarse incluso cuando el amor te golpea en el vientre con su mirada bondadosa. Y no se sabe si hay solución. Depende de ella, del tiempo que tarde en darse cuenta del origen de sus miedos, del tiempo que tarde en darse cuenta de que no todos los hombres extienden cheques sin porvenir. Y depende de él -no conviene olvidarlo-, del tiempo que quiera darse en intentarlo, del tiempo que considere suficiente para rendirse.
Tal vez lo consigan, tal vez, un día de estos".

"hay personas cuya manera de amar
consiste en que formes parte de sus guerras
y no de sus paisajes".


"Si fueras el tiempo

2015



viernes, 2 de abril de 2021

Tuya


Finalista del Premio Planeta Argentina


Un corazón dibujado con rouge, cruzado por un "te quiero" y firmado "Tuya" le revela a Inés que su marido la engaña. A partir de ahí una historia de suspense, un ama de casa dispuesta a todo con tal de conservar su matrimonio y las buenas apariencias.

"Novela breve, de lectura muy rápida, con muchos giros que te pillan desprevenida con los que la autora consigue mantenerte atrapada desde el principio hasta el fin. En unas horas, Claudia Piñeiro consigue sorprenderte, hacerte sonreír y mantenerte en tensión. Si quieres pasar un buen rato y evadirte de todo lo que te rodea... esta es tu novela".

2005



Una suerte pequeña


Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él? Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.

"Primer libro que leo de esta escritora argentina que ha conseguido mantenerme pegada a su páginas deseando saber que pasó y manteniendo la intriga y la tensión en todo momento hasta llegar a un final, que no por menos esperado, no deja de sorprenderte y emocionarte. Ha conseguido lo que menos imaginaba... que mis lagrimas se desbordasen, supongo que porque todos llevamos de una u otra manera alguna historia que nos identifica con la protagonista, con la narradora en primera persona de esta dura e intensa historia. Una historia que se queda atrapada en tu mente y en tu corazón, consiguiendo remover emociones y que no puedas contenerlas y afloren de manera inesperada e inevitable. Maravilloso descubrimiento, que te incita a seguir descubriendo más libros de esta autora".


2015